A través de la resolución 186/2026 el gobierno oficializó un nuevo aumento en las jubilaciones, de la Prestación Básica Universal (PBU) y de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) para el mes de julio. A cuánto se va la mínima con una suba será del 2,15%, en línea con la inflación de mayo.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) oficializó este martes 30 de junio los nuevos valores previsionales que regirán desde julio de 2026. A través de la Resolución 186/2026, publicada en el Boletín Oficial, el organismo estableció una actualización del 2,15% para jubilaciones, pensiones y otros conceptos previsionales, en función de la movilidad mensual calculada a partir del Índice de Precios al Consumidor de mayo informado por el INDEC.
Con la nueva actualización, el haber mínimo garantizado pasará a ser de $411.989,33 desde julio, mientras que el haber máximo quedará fijado en $2.772.298,06. La resolución también estableció que la Prestación Básica Universal (PBU) será de $188.466,31 y que la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) ascenderá a $329.591,46.
La medida se enmarca en el esquema de movilidad vigente desde el Decreto 274/2024, que dispuso que los haberes previsionales se actualicen todos los meses de acuerdo con la variación del Nivel General del IPC Nacional. En este caso, ANSES precisó que el cálculo de movilidad correspondiente a julio arrojó una suba del 2,15%, tomando como referencia la inflación de mayo.
Además de los haberes jubilatorios, la resolución actualizó las bases imponibles mínima y máxima para los aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Desde el período devengado julio de 2026, la base mínima será de $138.757,90 y la máxima de $4.509.567,41.
El nuevo piso jubilatorio llega en un contexto de fuerte sensibilidad social sobre los ingresos de los adultos mayores. Si bien la fórmula mensual permite que los haberes acompañen la inflación con menor rezago que los esquemas anteriores, el monto del haber mínimo continúa siendo uno de los principales focos de tensión, especialmente por el peso de alimentos, medicamentos, servicios y vivienda en la canasta de los jubilados.
La resolución también dispuso que las remuneraciones de los afiliados que cesen en la actividad desde el 30 de junio de 2026, o que soliciten su beneficio desde el 1° de julio, serán actualizadas según los índices aprobados por la Subsecretaría de Seguridad Social. Esa actualización es relevante para el cálculo inicial de los nuevos beneficios previsionales.
De esta manera, ANSES dejó formalizados los valores que regirán para el calendario de pagos de julio. El impacto final en el bolsillo dependerá, además, de si el Gobierno mantiene o no los refuerzos extraordinarios para los haberes más bajos, un componente que en los últimos meses fue clave para completar el ingreso mensual de quienes cobran la mínima.