El analista internacional sostuvo que el terremoto en Venezuela volvió a exponer las dificultades para distribuir la ayuda humanitaria y cuestionó el papel del régimen durante la emergencia.
El fuerte terremoto en Venezuela dejó miles de víctimas y familias afectadas, mientras continúan las tareas de rescate en las zonas más golpeadas. En diálogo con Canal E, el analista internacional Alberto Ruskolekier advirtió que la emergencia también volvió a poner bajo la lupa la distribución de la ayuda humanitaria.
El especialista sostuvo que, además del drama provocado por el sismo, persisten cuestionamientos sobre el manejo de la asistencia internacional por parte del régimen venezolano y alertó por el riesgo de que la tragedia sea utilizada con fines políticos.
Las denuncias sobre la distribución de la ayuda
Ruskolekier recordó que históricamente las donaciones internacionales fueron cuestionadas por presuntos hechos de corrupción y sostuvo que esa situación vuelve a generar preocupación. "La ayuda fue históricamente objeto de corrupción", afirmó.
Además, señaló que distintas organizaciones internacionales denunciaron demoras y restricciones para el ingreso de ayuda proveniente del exterior, mientras miles de personas continúan esperando asistencia.
El rol del Gobierno venezolano
Según explicó, durante las primeras horas posteriores al terremoto hubo demoras en la respuesta oficial. "El Gobierno venezolano no está haciendo prácticamente nada", aseguró al mencionar informes difundidos por organizaciones humanitarias.
También recordó antecedentes como el sistema del Carnet de la Patria y los CLAP, mecanismos que, según indicó, condicionaban el acceso a alimentos subsidiados durante los años más críticos de la crisis venezolana.
La prioridad debe ser asistir a las víctimas
El analista remarcó que la asistencia no debería estar condicionada por cuestiones políticas. "Hay que evitar que la ayuda humanitaria se transforme en un control político", expresó al referirse a la situación que atraviesan los damnificados.
Asimismo, manifestó preocupación por la situación de hospitales, cárceles y otras instalaciones afectadas por el sismo, donde todavía existen dudas sobre las condiciones en las que permanecen cientos de personas.
Una tragedia con impacto humanitario
Ruskolekier sostuvo que la prioridad debe centrarse en salvar vidas y garantizar la llegada de alimentos, medicamentos e insumos básicos. "Acá estamos hablando de gente que no tiene para comer", enfatizó.
Finalmente, consideró que la comunidad internacional debe mantener el seguimiento sobre la distribución de la ayuda para asegurar que llegue a los sectores más afectados por la catástrofe.